La comida de un lugar es su historia más honesta.
Soy Laia Shamirian, periodista gastronómica. Escribo sobre lo que hay detrás del plato: identidad, territorio, cultura.
Una mirada que viene de lejos
Pasé ocho meses sola por India comiendo prasad con devotos de Krishna, thenthuk con tibetanos en Ladakh y pescado al curry con católicos de Tamil Nadu. En algún punto de ese viaje dejé de ver la comida como comida. Empecé a verla como el verdadero esperanto, el único idioma capaz de sentarnos a todos alrededor de una misma mesa.
Desde entonces escribo sobre lo que hay detrás del plato.
Aún y siendo bióloga de formación, soy escritora, periodista y viajera (en su más amplio espectro) de vocación. He vivido en Florencia y en Oaxaca, y esos dos lugares —junto a Cataluña — son hoy mis territorios editoriales.
Me intereso por la cocina como memoria, por los ingredientes que todavía generan comunidad, y también por los ingredientes que las destruyen. En todas mis historias, aparecen personas, que o bien sostienen la tradición, o se la llevan a la boca.
A nivel reputacional, la gente sonrie al saber que fui Ganadora de la I Beca Emilia Pardo Bazán de Literatura Gastronómica, que en plena pandemia conseguí ser publicada en Gastronomica: The Journal for Food Studies (UC Press), y que he sido invitada en la New York University of Florence para hablar de identidad gastronómica a través del Tex-Mex y compartir detalles sobre el papel de la gastronomía en la festividad de Diwali.
En qué puedo ayudarte
La mayoría de los que estáis por aquí, llegasteis atraídos por la sección sobre gastronomía italiana, donde os cuento detalles que no aparecen en las listas más famosas.
A vosotros, os puede interesar echar el vistazo al blog y también a los viajes gastronómicos, un par de veces al año, brindamos en italiano.
Medios
Es menos común, pero algún editor ha caído por aquí. A vosotros os será de ayuda ver mi portafolio. En 3 palabras: rigurosidad, de 5 a 7 días hábiles, tanto de nutrición como de cultura gastronómica.
Marcas y turismo
Es delicado porque todos estamos hartos de la gentrificación, ¿verdad?
Sin embargo, hay proyectos que me parece que han valido muchísimo la pena por ser capaces de devolver vitalidad a regiones rurales y apoyar la producción de productos de calidad como quesos artesanales, aceites de oliva o legumbres, casi siempre desterradas a último lugar.
Si eres una marca gastronómica y estas entre ellos, por favor, contáctame, amo producir campañas y eventos de prensa a este tipo de contexto.
Viajes de autor
Hablando de gentrificar…
Estos viajes de autor son a escala realmente minúscula: hasta 8 personas. Por esa razón, no son económicos, por tamaño y volumen, sólo uno o dos viajes al año por destino. El efecto de mis viajes es como mudarte a otro país y que venga la familia a visitarte una vez al año. Y lo explico, porque parte de crearlos es querer demostrar al mundo que viajar con calma, sin masificación, y respetando el ritmo local (en lugar de saturando toda la ciudad e impidiendo su normal funcionamiento) es posible. Así que además de comer en México, Italia o Cataluña, estos viajes buscan demostrar que otra forma de hacer turismo es posible. Por supuesto, priorizamos temporada baja y no extra-saturamos los destinos en festividades. Si quieres vivir el Día de muertos en México, o vete a un pueblo remoto o cásate con un mexicano, pero no molestes en un cementerio.
Diseño estos viajes porque creo que la mejor forma de entender un lugar es comérselo. Y porque sé, con precisión, dónde hay que ir para que eso ocurra sin esperar dos horas por un panino o taco de moda.