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Leer másDel Wiener Schnitzel al Schnitzel israelí: el viaje del filete empanado que conquistó tres culturas
La historia de la gastronomía está llena de platos que cruzan fronteras y cambian de identidad. Uno de los más fascinantes es el schnitzel, ese filete rebozado que nació en la Europa central, creció en Viena y terminó convirtiéndose en un icono cotidiano de la cocina israelí.
octubre 2025
Durante mis primeros años viajando, disfrutaba con probar platos tradicionales de cada país: gallo pinto en Costa Rica, goulash en Praga o bagels en Boston.
Cada bocado era una lección de historia. Me sorprendía cómo un pan redondo podía transformarse en símbolo cultural, igual que un rebozado podía narrar siglos de migraciones.
Así llegué al schnitzel.
La primera vez que probé schnitzel fue en Ness Ziona, Israel, en casa de una familia que me recibió con hospitalidad y una sesión de cocina casera. La madre me advirtió con humor que prepararíamos “comida de niños”: ptitim (una especie de cous cous israelí) y schnitzel de pollo.
Ambos nombres me sonaban exóticos, pero pronto entendí por qué eran tan queridos. Detrás de su sencillez había una historia de supervivencia y adaptación.
Origen del Schnitzel
El término Wiener Schnitzel (schnitzel vienés) apareció en Viena a finales del siglo XVIII, y hoy está protegido por ley: solo puede llamarse así si está hecho con carne de ternera.
Su relevancia en la identidad austríaca es enorme: es el plato nacional, y un símbolo de su refinamiento culinario.
Pero ¿nació realmente en Austria?
¿De Italia o el mundo árabe?
Las teorías sobre su origen se dividen en dos grandes corrientes:
La hipótesis italiana: menciona la cotoletta alla milanese, registrada en documentos de 1148 en Milán.
El Mariscal de Campo Radetzky habría llevado la receta a Viena en el siglo XIX, tras su estancia en Lombardía. Allí fue presentada al emperador Franz Joseph I, que la incorporó a la corte.La influencia árabe: algunos historiadores apuntan que los árabes ya practicaban técnicas similares al rebozado en la Edad Media, y que este método viajó desde España hacia el resto de Europa.
Ambas rutas podrían ser ciertas: las recetas viajan con las personas, y el schnitzel fue un claro ejemplo.
De Viena a Israel: el schnitzel judío
La comunidad judía de Viena creció bajo el reinado de Franz Joseph I, alcanzando cerca del 10 % de la población. Entre los muchos aspectos culturales que compartieron con la sociedad austríaca, uno fue su gusto por el schnitzel.
Cuando, décadas más tarde, muchos judíos emigraron a Israel, llevando la receta consigo. Durante el período de austeridad conocido como Tzena (finales de los años 40), el schnitzel se adaptó a los ingredientes disponibles:
Se cambió la ternera por pollo o pavo, se frió en margarina y se sirvió con guarniciones baratas como ptitim o puré de patata. Así nació el schnitzel israelí, una versión económica, práctica y nostálgica.
El schnitzel hoy
Hoy, el schnitzel forma parte del menú diario israelí tanto como el hummus o el falafel. Es un plato que conecta generaciones y mezcla influencias italianas, austríacas y judías en un solo bocado.
Como señala el historiador culinario Gil Marks en La enciclopedia de la cocina judía, un típico almuerzo de Shabat puede incluir “pescado marroquí, sopa kurda, ensalada de berenjena del Medio Oriente… y schnitzel de pollo como plato principal”.
Pocas recetas simbolizan tan bien la fusión entre migración e identidad.
El schnitzel no solo es un filete empanado. Es una metáfora de cómo la cocina narra los desplazamientos humanos. De Milán a Viena, y de Viena a Tel Aviv, un puente cultural servido en plato llano.
Quizá por eso sigue conquistando búsquedas y paladares: porque, al final, la historia más universal se cuenta con pan rallado y aceite caliente.
Laia Shamirian Pulido es bióloga, máster en nutrición y periodista gastronómica especializada en cocina italiana, mexicana y mediterránea. Explora la gastronomía como espejo de las culturas y escribe para quienes creen que comer bien es también una forma de entender el mundo. Colabora con revistas de viajes y gastronomía y comparte recursos sobre cultura gastronómica y nutrición en su tienda digital.