Laia Shamirian Freelance Food Writer

Porqué es buena idea comer bistecca a la fiorentina en este restaurante de Florencia

Imagina esto: una pieza de carne, un corte de solomillo con hueso, de la región de la Toscana. Pero no es solo carne; es un testimonio de la pasión de los italianos por el buen comer. La bistecca fiorentina no es solo un plato; es un rito.

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En capítulos anteriores nos habíamos sumergido en la cocina de italiana más allá de la pasta y la pizza.

Comprobamos con alegría que entre pescados del sur de Italia y granos como el orzo, existía una mesa cotidiana de placeres italianos que no hacía más que crecer. Entre aquellos platos, aparecía por supuesto: la bistecca alla fiorentica. 

Bistecca alla fiorentina

Imagina esto: una pieza de carne, un corte de solomillo con hueso, de la región de la Toscana. Pero no es solo carne; es un testimonio de la pasión de los italianos por el buen comer. La bistecca alla fiorentina es un rito, es un corte sazonado con sal y pimienta, colocado sobre las brasas, casi como una ofrenda. La parrilla le regala el toque ahumado, el exterior se carameliza. Bienvenido a una inolvidable sinfonía de sabores.

Dónde comer Bistecca alla Fiorentina (en Florencia)

No cabe lugar a dudas que la bistecca alla fiorentina es uno de esos platos que deben probarse cuando la oportunidad se presenta. En mi caso, tardé 7 meses en hacerlo. Vivía ya en la preciosa ciudad renacentista que es Florencia pero no puedo mentir, el precio mínimo de 27€ para tomar este bistec y la cantidad de carteles, grandes casi luminosos en el centro de la ciudad, tratando de seducir a los recién llegados, me provocaba un rechazo difícil demasiado grande.

Llegó la oportunidad adecuada y con ella el restaurante ideal

Entonces, llegó noviembre y con él un aniversario especial. Una amiga visitaba la ciudad para rozar los treinta y tantos, y no podía pensar en ninguna otra manera de celebrarlo que no fuese con  una cena inolvidable. A decir verdad, con dos cenas inolvidables.

Los lugares eran la representación más fiel a Florencia. Una noche, probamos una pequeña trattoria de barrio regentada por la familia al completo. Hubo platos que no esperaba y que me llevaron a volver al menú del mediodía, qué cocina llena de manos sabias. 

Otra noche, fuimos al restaurante del que me gustaría hablaros hoy: 13 Gobbi. Sobre este restaurante sólo sabía una cosa: les gustaba a los turistas y los italianos consideraban que la cocina era buena. Pero, ¿Cuál de las dos opciones tenía más peso en la balanza?

 

Todo sobre comer en 13 Gobbi

El restaurante es precioso. Una pequeña entrada amaderada te da la bienvenida y te dirige hacia la recepción y las salas más grandes. Paredes inundadas de fotografías, de iconos italianos, madera, acogimiento. Mucha belleza. 

El inglés era el idioma predominante, pero no el único. Es cierto, abundaban las mesas de ingleses, americanos, y también de parejas en las que uno de los dos era italiano y el otro americano que parecían haber encontrado el limbo perfecto entre estas paredes. Eso sí, tampoco faltó la gran mesa de amigos italianos en sus treinta y tantos, con copas de vino y risas, que junto con el servicio italiano ayudaban a mantener los pies de uno en la  preciosa tierra fiorentina.

La bistecca era espectacular. Así de simple. La carne era tal y como describen quiénes manejan las artes poéticas. La textura jugosa , el contraste de arrosto, la brasa de la superfice y unas pocas patatas que, basta. Culminaban la experiencia. 

El precio estaba a la misma altura. Por una cena para dos personas que tomamos una bistecca alla fiorentina, una ensalada discreta de entrante, agua y vino pagamos por cabeza 50€. La ensalada me pareció decepcionante, el vino correcto y del agua qué decir, en su justo punto de cloro y minerales. Lo pagué más que a gusto, el recuerdo es todavía hoy maravilloso, y siento que pocos lugares habrían conseguido hacernos sentir a la vez tan acogidas y satisfechas a la vez. 

Así que si me preguntáis, os diré que vale mucho la penan para ir al menos alguna vez. Aunque si quedáis conmigo un miércoles al mediodía, no dudéis que os llevaré de cabeza a la pequeña y menuda trattoria familiar.

Este artículo forma parte de la categoría “Cultura Gastronómica“. En esta sección encontrarás reportajes y artículos que abarcan la dimensión gastronómica de la fe, la política y las costumbres del mundo entero.

Laia Shamirian Pulido escritora gastronómica, mestiza y viajera. Dice que puede encontrarse la fe entre macchiatos e injeras. Y que de no encontrarla, el comer y el beber, habrán merecido la pena igualmente.